Se llama copla democrático

MI BLOC, QUE NO BLOG

Página 21 de 21. Precedente  1 ... 12 ... 19, 20, 21

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Mar Ago 22, 2017 10:30 pm




Rita

Este es un capítulo de la historia de Rita, guapa y hermosa mujer, de media estatura, rubia y con ojos los azules, casada y de 36 años. Hasta aquí todo muy bien. Pero..., ese 'pero' que a veces no trae nada bueno consistía en que no podía disfrutar sexualmente de su marido por haber padecido él, hacía cuatro años y seis meses, un gravísimo accidente, que lo mantenía en cama, y vivo aún a base de medicamentos, quedando afectado todo su cuerpo, siendo una de las medicinas la que le producía impotencia en su miembro viril, para desgracia propia y para desgracia de su siempre enamorada esposa que, sin comerlo ni beberlo, también ella sufría las consecuencias de aquél siniestro


Estaba muy intranquila aquella tarde. Le dio las medicinas a su marido, y éste se durmió en el acto, porque los efectos secundarios actuaban como un rápido somnífero. Y esto se producía así, invariablemente, durante ese larguísimo periodo, casi eterno.

Merced a tal situación desde el accidente, tenía intervalos de ocho horas libres para hacer lo que le viniese en ganas. Pero no era de su agrado el disponer de tanto tiempo libre, porque no acertaba a organizarse de una forma que la dejase más o menos satisfecha. Y tantísimo tiempo en esta situación la tenía trastornada. Sólo el amor que le profesaba a su esposo, la ayudaba a sobrellevar su Gólgota. Y por si todo eso fuera poco, ni hijos tenía el matrimonio, a pesar de casarse once años atrás; es decir, siendo él fértil más de siete años. Porque de haber tenido, al menos un hijo, éste llenaría en parte el hueco que dejaba su marido enfermo.

Empero, dejaba estos periodos de tiempo para hacer tranquilamente las tareas de casa, mientras veía sus novelas en la tele. A veces, escuchaba música, leía algún libro o confeccionaba alguna prenda en su máquina de coser, sin temor alguno a perturbar el reposo de su marido, que tampoco era necesario, pues éste perdía toda noción al ingerir los medicamentos. En realidad, esa monotonía y ese hacer siempre lo mismo, eran el motor de su vida. Y si le agregamos a esto que no tenía amigas, sólo conocidas de su edificio, las cosas estaban complicadas para ella.

Imbuida varias horas en la lectura de un libro, había apagado muy tarde la luz en esa noche. Avanzó hasta más de la mitad, y prometió acabarlo durante el próximo descanso médico de su marido, descanso suficiente para incluso empezar a leer un nuevo libro.

Ese día, no obstante, no bien su marido se durmió, intentó leer, pero en absoluto se concentraba; dejó el libro sobre la mesilla y se recostó en la cama entrelazando los brazos por detrás de la nuca. No podía sacarse de la cabeza lo que le había ocurrido en la cocina, después de almorzar.

Al ser, anormalmente, un día muy caluroso de otoño y estando averiado su aparato de aire acondicionado, dejó la puerta de salida a las escaleras abierta, con la idea de que corriese un poco el aire. Esa fiebre sexual de su cuerpo, unida a la temperatura ambiente, hacían de ella un calefactor excesivamente perturbador.

De improviso, su vecino de puerta, 'amigo' del matrimonio, se acercó por detrás a ella mientras fregaba la vajilla y, sin mediar provocación alguna, la cogió de la cintura, presionando la pelvis contra sus nalgas, que sintió por encima del delantal una vigorosa masculinidad entre sus temblorosas piernas. Pero todo fue tan inesperado y precipitado, que no le dio tiempo a reaccionar. Al imaginarse su vecino que ella cedía, presionó más fuerte, diciéndole a lo bestia que la iba a penetrar allí mismo. Indignada, se sacudió las manos húmedas y empujó fuertemente al intruso, apartándose unos metros del fregadero.

Al alejarse, su vecino vio cómo sus nalgas succionaban el delantal entre las piernas. Rita levantó desafiante la cabeza, haciéndose inalcanzable al deseo del intruso, al que echó a empellones de su piso cerrando después la puerta por dentro con llave y cerrojo.

Sofocada y malhumorada entró a su cuarto, echándose en la cama junto a su marido que, al verla en ese estado, apartó la mirada de la televisión y le preguntó:

____¿Te pasa algo, mi amor?
____Nada. Sólo que estoy cansada -mintió. No quería preocuparle.

'¿Hago mal con no contarle lo que me ha ocurrido? Pero si lo hago, puedo hundirle más aún'. Se dijo para sí.

El corazón acelerado, el cuerpo trémulo y la respiración jadeante, hacían crecer los pechos, a riesgo de romper las finas tiras del sujetador.

Cerró los ojos con idea de relajarse. Inútil. Le venía una imagen de manos sujetándola por la cintura. Sentía una dureza varonil en su trasero. Sentía su propio desconcierto y su nerviosismo intentando escapar de unas garras. Sentía un caminar presuroso rumbo a su pieza...

Como media hora después, recuperó un poco la calma, le dio un beso en los labios a su marido y le secó el sudor en torno a las cejas.

Pensó que debía hacer algo para quitarle relevancia a lo acontecido, pero a más empeño por olvidarlo, más turbada se mostraba.

Leer le resultaba imposible, por lo que se dispuso a preparar la cena pero recordó el suceso y como aún no se había tranquilizado del todo para irse a la cocina de nuevo, se puso a revisar la ropa sin planchar.

Puso la mesa de planchar y se sentó en la esquina de la cama. Miraba el suelo como queriendo hallar respuesta en él. Quería olvidar aquello, pero no lo lograba. Tenía en la piel lo ocurrido y, cada vez que lo recordaba, un escalofrío la recorría desde los pies a la cabeza. Esa ambigüedad entre la indignación y... '¡No, no puede ser...!', pensó.

Por más que hacía por ignorarlo, sabía que había sentido algo inédito en ella. Cuando el vecino posó las manos en su cintura, tuvo la tentación de abrir las piernas, incluso cerró los ojos durante unos segundos a modo de entrega. Una fuerza inevitable la llevaba a caer al vacío. Pero pudo más su voluntad y su fidelidad de mujer casada.

'¿Y si...? ¡No, por Dios...! ¡No!..., pensó.
'¿No será que estoy desvariando?', pensó de nuevo.

Sin embargo. era posible un desvarío. Tanto tiempo desvelándose por su marido, la tenía estresada. Aun habiéndose tranquilizado volvió a caer en la confusión, sintiendo que un temblor recorría todo su cuerpo.

'No pienses tontería, Rita', parecía escuchar de su conciencia.

Se entregó a la inacción de pensamiento y cuerpo. No pensaba en nada; pero, de pronto, la conciencia se recuperaba con la imagen de la cocina. Se sorprendió al pensar en la posibilidad de tener un rollo para sofocar su calor. Lo normal era dejarse llevar por lo que sentía, pero la torturaba su postura de mujer fiel. Aquello, siendo carnalmente bueno y necesario, era pecado mortal. Y ella era creyente y practicante.

Se puso en pie, quiso evitar el espejo; pero, en segunda instancia, vio su imagen como un reto. Era guapa y con un buen cuerpo, y con ese delantal pegado y corto, dejando ver sus largas y bien torneadas piernas hasta el comienzo de las nalgas, le parecía apetitosa para todo hombre. El escote entreabierto, dejaba a la vista casi la mitad de los senos, cuyos mamelones empitonaban contra la tela, mojada por la transpiración. De aquel cuerpo resbaladizo chorreaba voluptuosidad y lujuria.

Inocente a los estragos que podía ocasionar en los hombres, sus curvas invitaban al atrevimiento. Y aquella desnudez del triangulo, que apenas se veía a través del tupido tejido del delantal, clamaba lo suyo...

Evitaba mirarse al espejo porque, de hacerlo, desnudaría los deseos ante quien no guardaba secretos, porque todo lo sabía y conocía respecto de ella. '¡No Dios mío!', se dijo llevándose horrorizada las manos a los ojos.

Cuando logró mantener la vista fija de su propio rostro ante el vidrio, sus confusos pensamientos se tornaron racionales: todo aquello era producto de... no se atrevía a pronunciarlo y menos aún reconocerlo. Pero sabía sin decírselo que tenía parte de culpa de lo que le estaba pasando en esos momentos, independientemente de lo que había sucedido en la cocina.

'La verdad es que llevo mucho tiempo sin sexo', se justificó ante los ojos que la escrutaban despiadadamente. Sentía que su cuerpo le exigía más que abrazar con amor al marido enfermo, y por eso, las fuerzas atávicas de su cuerpo, conscientemente traducían con coquetería lo que su razón no quería reconocer. Y los hombres sabían leer el idioma de las maneras y los movimientos femeninos. Los hombres eran maestros en traducir las turbaciones de las mujeres, y eso era lo que leía en ella el vecino. Amaba al marido y no era su culpa sentir ganas de él, pero, debido a su lamentable estado y sin posibilidad de recuperación, pagaba ella su impotencia.

Y ahí quedaba siempre su presión interna no pudiendo concluir lo que sus intentos buscaban. Acababa afiebrada, con mal genio, y todo se le tornaba hostil. Pensó una vez más que llevaba casi cinco años sin catar macho. Y esto, a sus 36 años, la tenía completamente desquiciada.

'La tierra en barbechos se expresa con sus malezas, que, coquetas, se apoderan de todo el sol'. Le vino a la mente tan inoportuno pensamiento y más inoportuno aún en esos momentos tan cruciales para ella,

La mirada del espejo la sorprendió diciéndole que no había nada de malo sentir un deseo sexual, aquello no implicaba pecado alguno, porque al fin y al cabo, ella era un ser humano, una mujer de carne y huesos.

Al asimilar ese pensamiento fue presa de un vértigo tan incisivo que tuvo que sentarse de nuevo en el borde de la cama.

'Dame fuerzas, mi amor', le decía en voz baja al marido, sabiendo que si gritaba, no podía oírla y menos aún escucharla.

Su cuerpo se enfriaba y temblaba, pero por dos razones distintas: miedo al pecado y miedo a la infidelidad. Abrió un cajón de su armario, sacó una Biblia, leyó un pasaje y luego rezó tres Padrenuestro y tres Ave María. Deducía que si pensaba tanto en ello era por... '¡No, Dios mío, no!'.

Cuando volvió a mirarse en el espejo, se hallaba más calmada. En cierto modo, veía a la Rita de siempre; una mujer sexuada sólo para su marido. Bebió un vaso con agua, se puso bien el delantal y, al disponerse a irse a la cocina, se animó: 'serénate Rita, si vuelve a molestarte le dices que no eres una cualquiera, que lo perdonabas y que aquí no ha pasado nada y que seamos buenos vecinos'.

Ese discurso la templó y le dio fuerzas para salir tal como estaba vestida, tangas, sujetador y delantal, y seguir con el fregado de la vajilla.

Apenas empezó un sonido de platos y de agua caer, escuchó unos pasos acercándose. El corazón se le aceleraba, la sangre le pintó las mejillas y la respiración se le entrecortaba. Lo sintió próximo, y sin saber explicarse cómo había entrado a la casa. Notó que la había estado expiando, que le pedía disculpas, que en definitiva la culpa de todo la tenía Dios por darle tanta belleza. Sonrió nerviosa y giró la cabeza para verle. En esa sonrisa se incluían disculpas, y aquí no ha pasado nada. Haciendo negativas con la cabeza, volvió al fregado.

____No puedo retener mi impulso ante mujer tan bella. No tengo gen que me proteja de un cuerpo tan voluptuoso -le dijo, cerca del oído.

Al escuchar semejante insinuación, sintió que él estaba detrás de ella. La cercanía le agarrotaba las manos: cogía platos y vasos, con inseguridad. Su entrepierna era fuego puro cuando él la ciñó de la cintura.

Rumiando ella una respuesta válida, él la apretó contra sí. Un mareo fugaz la dejó con la mente en blanco. Luego de recuperarse, recordó su discurso. Iba a decir la primera palabra, cuando él se adelantó:

____Carpe Diem. El lenguaje de tu cuerpo habla el mismo idioma que el mío, que me está diciendo que te posea.

Volvió a sentir el vértigo que la acercaba al vacío, en forma incontrolable. Él la cogió de las caderas y deslizó una mano por debajo del delantal. La acarició hasta las rodillas, y después trepó para meter la mano cual cuña por debajo de las minibragas, hecho que respondía a sus vaticinios, así que podía obviar los preparativos: la condescendiente humedad era más que suficiente.

____Estoy a las puertas del Paraíso -susurró él, mordiéndole el cuello.

Cerró los ojos. Él seguía loando su belleza y esperando luz verde aunque roja por haber llegado hasta el mismísimo seso. Imprimió más empeño a su osadía. Rita no se resistía ya y, considerando el tiempo necesario para haberse defendido con dignidad, dio alas a su animalidad. Aquel fogoso y ardiente vecino la tenía atrapada entre su cuerpo y el fregadero.

Luego de estimular la entrada con su saliva, dirigió su glande al punto de convergencia. Ella lo sentía empujar, en la búsqueda de su sexo. No sabía qué hacer con sus manos, porque en ese momento, y en virtud de cómo estaban las cosas, el fregado pasaba a un segundo plano.

Como quien se agarra a una débil rama para no caer a un barranco, Rita cogió con firmeza un rodillo e madera de cocina, a la vez que asomaba su vagina por encima de la espuma del fregadero, mientras el vecino insistía en que no obrase contra sus deseos.

Cuando alzó el rodillo, para intimidarle, él bruscamente abrió el delantal, haciendo volar los botones. Luego, alardeando de su fuerza, la rodeó con los brazos, sin darse cuenta de que ella tenía el rodillo en la mano, le dio la vuelta, quedando cara a cara. Por la rapidez del giro no le dio tiempo a cerrar los muslos y entonces él interpuso entre ellos su virilidad.

Ella mantenía los brazos por delante, sujetándose con una mano en la base del fregadero y con la otra fuertemente asida al rodillo. Él, desafiante y furioso, se quedó observándola, y ella vio cómo le acariciaba los pechos. Pero como la empujaba hacia atrás, no podía asestarle el golpe definitivo, por lo que se retuvo, mientras él le estimulaba los mamelones con la lengua.

La cogió de la cintura y la empujó suavemente hacia el fregadero, acercó su erecto y duro miembro viril, que, abriéndose paso, se coló en el punto neurálgico

Entonces vino la sorpresa; él vio por última vez una cara altanera; por su lado, ella sintió por última vez esa penetración de aquel macho cabrío, porque, cuando empezaba a presionar el pene, venciendo la leve resistencia de los labios menores, alzó el rodillo por detrás de la espalda visualizando el golpe en dirección al cráneo. Fue entonces que él presionó aún más la intimidad de ella e invadió su territorio bendito con su virilidad. Gritó Rita de dolor, al sentir que aquel trozo de carne si huesos la dilataba y avanzaba más allá del espacio que nunca había coronado su esposo. Tres embestidas después, ella sintió en sus entrañas ese caldo eléctrico que da vida, y soltó el rodillo, rompiendo platos y vasos..

____¡Ahhh! -exclamó 'la necesitada Rita' con la mirada perdida al soportar tan enajenado ritmo de empuje.

Dejando caer la mano con la que había sostenido el rodillo, dio un grito, ahora de placer, y se abrazó al macho que de nuevo la había hecho mujer. Seguidamente, buscó con su boca la de él, que besó y que devoró con pasión. Y en tamaña fotografía, se mantuvieron durante largos segundos.

Luego de culminar, Rita abandonó el lugar de pecado y se fue a la ducha. Él se apresuró en salir de la casa. Ella, ya duchada, terminó de fregar. Su marido permanecía dormido. Se echó a su lado mirando el techo. La expresión en su cara, iba experimentando una extraña metamorfosis; comenzando por una sonrisa contenida, pasando por una leve preocupación, para terminar en una total desesperación al recordar que, por lo inesperado y porque hacía ya tiempo que no lo usaba... ¡no se había tomado ningún anticonceptivo!

____Hola, mi amor -la saludó el marido cuando despertó.
____Hola -contestó, medio ausente y poniendo sus manos abiertas sobre su vientre, palpitante, inquietante...


No deberíamos obsesionarnos con lo que nos tenga preparado el destino. Lo que vale es el día a día. Puede que Dios nos conceda más inviernos, o puede que éste, que azota el mar contra las rocas de los acantilados, sea el último; pero mientras continúen golpeando las olas, no pensemos en el tiempo que nos queda, amparados sólo en la esperanza. Si perdemos el tren que se nos presenta, en cualquier vía, el tiempo se va escapando. Aprovechemos el hoy, y no nos refugiemos en la incertidumbre del mañana


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Miér Ago 30, 2017 3:19 pm




Lo que pudo haber sido y no fue


Veo que partes de mi vida
y me duele la mirada,
Quisiera retenerte,
Pero todo es inútil.

No fuimos lo que realmente
quisimos ser.
Y concluimos en esto.
Tu partida…

Tantas promesas,
tantas ilusiones,
cayeron de la mesa
como decepciones.

Es tarde,
aunque sienta que te amo,
ya nada es igual.
Somos diferentes.

Con todo…
te agradezco
que cambiases mi vida
con tu amor y tu entrega,

Mis lágrimas
limpiarán tu recuerdo,
para tenerlo siempre intacto
en mi corazón.

Duele verte partir...
Pero más duele
que quedemos
con el corazón partido.

Te amo
por el resto…
de mis latidos.


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ago 31, 2017 12:51 am





Las chicas malas



De la observación de los comportamientos de las chicas malas, se pueden sacar algunas conclusiones, pero matizando que, como en toda regla, hay excepciones


A los hombres en general les encanta decir abiertamente que las chicas malas son difíciles y que les gustan los chicos malos. Pero, ¿y ellos? ¿Acaso no hacen lo mismo?

La conclusión fácil es que a los hombres les van las chicas malas o por lo menos las chicas que los tratan mal. Les va, hasta cierto punto, sentirse rechazados, porque ven en ellas como una 'meta'; es decir, se esfuerzan mucho más por conquistarla.

Eso de que las chicas buenas van al cielo, a veces resulta poco atractivo para el género masculino. Por eso hemos escuchado miles de veces que ellos las prefieren malas.


¿Cuál es el perfil de las chicas malas?


Las chicas malas se tratan maravillosamente bien a sí mismas, y sienten que tienen derecho a todo lo bueno. Si queda una última porción de tarta advierten: 'tiene que ser para mí porque, al fin y al cabo, soy la que más ansias tengo de comerme esto'.

Las chicas malas se sientan a la mesa del restaurante y eligen el menú por la columna de la izquierda (el plato), y jamás miran la columna de la derecha (el precio), porque esta es una costumbre de perdedoras.

Las chicas malas no piden perdón ni se excusan, pero si meten la pata se disculpan, aunque nunca dan explicaciones por lo que han hecho.

Las chicas malas son gente divertida. Todos reirán por lo que dicen. Pero no se reirán de ella.

Las chicas malas pueden ser dulces, sin ser blandas; compasivas, sin ser serviles; tolerantes, siempre y cuando no esperes que toleren cosas que las incomodan, y ante esto, no se callan.

Las chicas malas son exigentes con los demás y consigo mismas, y sacan los mejor de cada persona, porque los otros se esfuerzan en caerles bien, aunque sólo sea porque les temen.

Las chicas malas son independientes, sabias, inteligentes, listas, y nunca temen mostrarse fuertes. Es más, lo que más les gusta es eso: mostrarse fuertes.

Las chicas malas saben de sobra que no hay límites ni trabas para ellas. Los obstáculos están para sortearlos; los sueños, para cumplirlos.


Lo que es evidente para todo hombre es que las chicas malas son guapas y están muy buenas


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Vie Sep 01, 2017 8:33 pm




A los cuarenta son más atractivas

Ahora, el número de mujeres que se casa con hombres más jóvenes que ellas sigue aumentando. La idea de que la mujer debe buscar un hombre que la cuide, que tenga mejor trabajo y que gane más dinero que ella, no se estila. Y este es debido a que la relajación de las convenciones en las relaciones de pareja, se ve tanto en la edad como en la raza, la religión y el estatus económico.

Los yankis llaman cougar (pantera) a las mujeres que mantienen ese tipo de relaciones, comparándolas con este animal, son salvajes y hermosas, y depredadoras porque rondan a sus víctimas, casi siempre hombres tan jóvenes que bien pudieran ser sus hijos.

Desde tal perspectiva, son admiradas por ser mujeres de 40 o más años, independientes, económicamente consolidadas y seguras de sí. Pero son temidas por sus parejas, cuyas las ven como una competencia peligrosa y seductora en materia de hombres. Y también por ellos, que se asustan ante su autonomía y determinación.

En base a un estudio realizado con parejas, formadas por mujeres de diez o más años que sus parejas, esa diferencia de edad les importa más a los demás que a ellos mismos.

Vitaliza a las mujeres esa vigorosa vitalidad que el hombre joven trae a sus vidas, mientras que a ellos vitaliza la confianza de mujer mayor. Pero es un hecho que la diferencia de edad puede facilitar la infidelidad.


Tanto ellas como ellos no se sienten incómodos ante la realidad de que sea ella la que gane más dinero, y aunque es probable que una mujer autónoma no quiera adoptar como pareja a un inútil, es un hecho que ellas hoy en día están menos enfocadas en el estatus de su compañero, respecto de lo que sucedía con las mujeres de generaciones anteriores



avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Sáb Sep 02, 2017 9:35 pm







El bostezo es signo de aburrimiento


Estoy con dos amigos en una discoteca bebiendo whisky. Hablan acalorados entre ellos del Betis. Mi vaso se está agotando. Bostezo mirando a la camarera masticar con su boca de tiburón un chicle. Sigo la trayectoria del chicle hasta el suelo, lo pisa y se le queda pegado al zapato. Vuelvo a bostezar


Siento un fuerte estallido de vejiga. Apuro mi whisky y me voy al servicio de caballero, al fondo a la derecha. Regreso a la barra. Pido a la camarera de boca de tiburón otro whisky.  Le cuento un chiste subido de tono, y ella se a carcajadas y luego me da un beso húmedo en la boca con sus enormes labios. Miro a mi alrededor. Bostezo.

Bailando, una gorda oscila sus carnes almohadilladas y fofas. Topa con una amiga suya, canija, que cae al suelo con la falda de sombrero. Un engominado guaperas muestra su dentadura blanca a una morenaza, a veinte centímetros de su boca. La morenaza tamborilea con las uñas la madera de la barra y luego mira desdeñosa a aquel engreído. Un borracho vomita sobre la copa de otro borracho. Los dos se miran y se ríen. Bostezo hasta crujir las mandíbulas.

Entran tres chicas a la disco. Me llama poderosamente la atención una de ellas. Miro detenidamente cada palmo de su cuerpo. Me chiflan sus ojos y sus labios, y fantaseo con que los devoro. Siento un hormigueo de pies a cabeza. Apaciguo mi hormiga con un trago de mi vaso. La minifalda verde ceñida dibuja despampanantes curvas. Las tres se quedan en la barra, junto a nosotros. El pelo de la chica que me gusta especialmente es pelirrojo. Se gira hacía mí, me mira fijamente a los ojos, y me regala una insinuante sonrisa.



Ya no bostezo


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Lun Sep 04, 2017 3:25 pm






Rompo esa costumbre de sólo
hablar bien de los difuntos


Para que no se me malinterprete y se me considere una persona sin ninguna sensibilidad, me apresuro a decir que odio con todas mis fuerzas a la puta ETA y a todos sus componentes y partidarios, en activos, retirados o arrepentidos. Y nada mejor para la sociedad que se impusiese la pena de muerte para estos asesinos


El día en que se suicide De Juana Chaos con el rifle de Miguel Blesa en una lujosa finca de caza, ningún reportero se atreverá a poner en papel ni decir en televisión que hay que respetar este duelo, que era un ser humano, que es de buen nacido ofrecer las condolencias, que la compostura exige guardar minuto de silencio, sin exabruptos, sin maldiciones, que hasta que no resucite es impropio de un caballero decirle hijo de puta, cabrón y asesino, sin cojones y sin escrúpulos, únicamente solidario con sus millonarios herederos. Pero yo, antes que resucite, se me antoja asignarle a Blesa todo eso porque la verdad o es la verdad o no es verdadera.

Algunos de mis lectores podrán decir que no es comparable un pistolero asesino con un banquero corrupto. Y les responderé que los banqueros corruptos (que son todos, repasar hemerotecas) han provocado muchas más muertes y mucha más desolación y menos esperanza de futuro que ETA. Lo ha dicho el Instituto Nacional de Estadística: desde el principio de esta crisis económica -por mí llamada fraude-, el porcentaje de suicidios en España ha crecido un 20%. ¿Cómo me va a entristecer un suicidio cobarde? ¡Me indigna!

ETA mató a mil personas en 40 años. Sólo en el primer trimestre de este 2017, 17.000 familias se quedaron sin casa por desahucio de los Bancos. Por culpa de Blesa, España le cobró a estos desahuciados, además de la hipoteca, la plusvalía millonaria de un rescate bancario, cuyo les dejó sin dinero para pagar su casita. ¿Qué diferencia hay entre quien mata con un tiro en la nuca y quien mata quitándote todo? Simple y a lo bestia: 'en el primer caso, la bala la paga el asesino; y en el segundo, la víctima'.

Los desahucios son los que han pagado el suicidio de Blesa, en un cortijo de lujo. Parece que a Blesa y sus colegas el suicidio les sale rentable. Una vez muerto, a su gente no le podrán hurgar el patrimonio. Las demandas penales de un muerto, se extinguen, y las civiles –las devoluciones de lo robado– ya no se van a juzgar. Las viudas del caballero, y sus hijos y sus nietos andarán brindando con cava, si el pugilato Rajoy-Puigdemont no le obliga a beber tinto. Ese suicidio pomposo sólo ha sido un último negocio para preservar el patrimonio de la familia. 'El dinero de papá se queda en casa, la muerte lo limpia todo'. Tenía 70 años y había vivido de pm. Blesa no ha perdido nada matándose. Ha ganado para los suyos, que seguirán siendo millonarios, aunque su fortuna provenga del delito, la corrupción, la malversación o del asesinato. ¿Y de qué otra cosa puede provenir una fortuna de tal calibre, fraguada bajo cuerda?

Ese suicidio de lujo lo han pagado los preferentistas muertos. Españoles muertos por recortes en Sanidad. Guardo silencio, no por Blesa, sino por los que han muerto sin ningún lujo, sin ningún rifle de caza mayor con el que pegarse un tiro, sin ningún 'Lexus' blindado para aparcarlo antes que se resfríe, sin ningún desayuno, servido por doncellas, con los capataces de su cortijo, sin un teléfono móvil de su mujer a la que avisar. Sin nada. Más pobres que las ratas.

Algún lector dirá: 'como tú nunca has sido asesinado por ETA, hablas de oídas, y comparas a Blesa con De Juana Chaos por capricho'.

Señores lectores: he seguido diariamente las peripecias de ETA. He leído en prensa y he visto en televisión noticias terroríficas, como el miserable asesinato de Miguel Ángel Blanco. Y el impresentable e indeseable Otegi, a pregunta de Jordi Évole en el programa 'Salvados', sobre ese asesinato,  le respondió que el 13 de julio del 1997 estaba en la playa con su familia y no se enteró de nada hasta que no llegó a su casa.

El problema no es que algunos defendamos más a las víctimas, y otros a los verdugos. El problema es que defendemos más a unas víctimas que a otras y a unos verdugos más que a otros. Con lo que a algunos verdugos, si se matan en cacería de lujo, y no en un zulo, los seguimos ensalzando. Somos quijotes (Cervantes era un avanzado a su época), y admiramos a todos aquellos que nos roban y nos asesinan con guante blanco.

Sin comerlo ni beberlo, el hijo de De Juana estará eternamente marcado, mientras que las gracias de los nietos de Blesa, serán reídas en todo los 'club VIP', y publicadas en las revistas 'Hola' del mundo. Los hijos y nietos de Blesa se quedan la pasta, y si alguien osa preguntarles sobre su padre o abuelo dirán que no tiene ningún sentido reabrir heridas desenterrando preferentistas de los desagües de sus spa.


Y los demás, nosotros, como si nada


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Mar Sep 05, 2017 3:26 am






Esa crónica anterior, "Rompo esa costumbre de sólo hablar bien de los difuntos, es dura, incluso para éste, el que suscribe, e imagino que más dura aún para los familiares del ya desaparecido jienense banquero, Don Miguel Blesa de la Parra. ¿Pero qué me dicen de los cientos de personas de la tercera edad anónimas que han muerto de pena y dolor por las fechorías que han hecho, principalmente el señor Blesa, con el poco capital que han podido reunir en sus vidas humildes?
avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Miér Sep 06, 2017 6:37 am





Esa niebla y esa música


¡Dios, es insoportable esa música, esa maldita música que continúa sin cesar retumbando en mi cabeza!


He despertado a las seis de la mañana, y aún no ha amanecido del todo. Por la ventana se distingue una luz pálida y frágil. Los perros de mi calle han comenzado ya a ladrar. El sonido del ventilador es permanente. Ese sonido de las aspas de acero fino cortando el aire a mil, mil quinientas, o a saber a cuántas revoluciones por minuto.

Mi mirada está clavada en el techo. He despertado boca arriba y con una música en mi cabeza. Y era una música triste, oscura, muy lenta. Primero una nota, luego tres y después unas pocas más. Se repetía una y otra vez en una lúgubre atmósfera. Intentaba mover el brazo por un momento. Y no lo conseguía. Todo mi cuerpo parecía como si estuviese retenido por una gravedad cinco veces mayor.

La luz de la lámpara en el escritorio es la única que me alumbra para ver que no hay nada extraño en mi alrededor. Pero una enorme presión en el pecho sofoca mi respiración. Esto, y la sequedad que araña mi garganta, acarrea una sed que no perdona ni discrimina.

Acabo de despertar de un sueño de mi niñez. Muchos lugares que visité, se habían consumido en segundos. La somnolencia tendía su mano para volver al sueño, pero una música, una maldita música, seguía inundando mi cabeza.

Esforcé mi cuerpo hasta el punto que dolía, como niño que le duelen los huesos en la etapa del desarrollo. Al salir de mi habitación, encendí la luz de la cocina, y por instinto, como un reflejo natural, fui al baño e hice mis diarias necesidades fisiológicas. Algo así como un espesor en el ambiente me rodeaba. Pero no sólo a mí, en toda la casa, e inclusive más allá. Una especie de tensión en el aire que subyugaba a todo razonamiento lógico y desafiaba a mis creencias.

Bebí agua y la aspereza desapareció. Cerré la puerta tras mía y me senté al borde de la cama, todavía con la amenazante bruma invisible. Pero, de repente, súbitamente, escuché un agradecimiento de afuera. Un 'gracias' desde la entrada de mi cuarto al otro lado de la puerta. Mi sangre parecía haberse heladodo. La colcha era presa de una mortal contracción en mis músculos. Eché la vista hacia la puerta, pero quien quiera que fuera que dijo eso, se había ido ya. O quizá sólo se desmaterializó.

Pero..., ¿por qué gracias? ¿Qué tenía que agradecerme, y qué o quién se tomó la molestia de decirme gracias?

Los perros bullían entre ladridos allá afuera en la turbidez de neblina que inundaba la ciudad. Eran las cinco y media. Todo fue lento. Espeso como el aceite o cual jarabe expectorante. Una especie indefinible e inmutable. Removí los pelos de la frente, pegados en un sudor gomoso y frío. Aún no amanecía. Y por el aspecto de la suave y escasa luz que se filtraba por la ventana, pretendía no hacerlo a corto plazo.

La bruma, inodora e incolora, hacía ceder mi cuerpo cada vez más; como cáncer que te consume poco a poco, sin posibilidad alguna de cura. Sólo podía aliviarlo, aquí, ante mi máquina de escribir, antes que cediese por completo. Intentando hacerlo lo más breve posible, ya que no sé cuantos minutos más sobran.

Y esa música, esa maldita música, continúa retumbando sin cesar en mi cabeza, pero cada vez más fuerte...


Y suena y retumba como una de esas viejas y antiguas cajas musicales, de las que da la sensación de que nunca se les acaba la cuerda


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Sep 14, 2017 6:12 am




Madura millonaria sin hijos

Estaba sentado en uno de los bancos del Parque de María Luisa, que es el parque más emblemático de mi ciudad. Llevaba durmiendo allí más de la mitad de mi vida, no siempre en el mismo sitio, me iba cambiando según vigilancia de los guardas

Ahora tengo 20 años. Mi madre es alcohólica, y mi padre es ludópata, no menos alcohólico y además muy violento. Los problemas entre ellos eran diarios, y cada vez mayores, cuyos me salpicaban. Era por esto que tenía que emigrar, y lo hice a la edad de 9 años, con la idea de no regresar a la casa de mis padres nunca más.

No tenía dinero, ni trabajo, ni lugar donde dormir. Ese parque fue lo único que se me 'brindó' desde el primer día. Por las tardes sobrevivía pidiendo limosna a gente que paseaba por allí, y por las mañanas me iba al centro de la ciudad y ofrecía dibujos de caras de la gente que se paraba frente a mi tenderete. Se me da bien dibujar a lápiz, y además con rapidez.

Hoy mi día empezó igual que los anteriores. Pero de noche ya, me ocurrió algo tan sorprendente e inesperado como insólito.

Una mujer madura, guapa, con buen cuerpo y con estilo, se sentó junto a mí en mi banco. Al principio no le presté atención, pues contaba, moneda a moneda, el dinero de limosnas que pude conseguir. Sonriendo me miró, y yo la miré también con una sonrisa. De pronto, me habló:

____Qué joven y qué guapo eres. ¿Qué edad tienes, si se puede saber?
____Gracias por el piropo, señora. Veinte años -respondí.

Empero, me puse tenso al ver que no dejaba de mirarme. El brillo en su mirada era insinuante, seductor...

____Hace un mes que te llevo observando en este parque, y siempre me preguntaba qué hacía un joven tan guapo y tan solo por aquí.

Debido a mi extroversión le conté parte de mi vida, a lo que, después de escucharme atentamente, respondió:

____Te veo solo y triste, y tu ropa está rota y sucia. Vivo a cien metros de aquí. Si quieres, puedes venirte a mi casa, te duchas, descansas un buen rato y luego de encontrarte ropa nueva, que ya te compré adivinando tus medidas, te la pones y te invito a cenar. Pero si no quieres no me enfado, sólo que me gustaría entregarte la ropa.
Dudé de su ofrecimiento, pero me pregunté para mi interior: '¿qué puedo perder?'. 'Nada, y sí mucho que ganar'. Al fin, le respondí:

____Acepto, señora. ¿Pero cómo se llama usted? Sólo se lo pregunto para llamarla por su nombre, que es lo más correcto.
____Mi nombre no importa -dijo sorprendida gratamente de mi educación, forjada por mí mismo y sin tener estudios.

Llegamos a su casa y entramos. Se veía que era lujosa. Me indicó donde estaba el cuarto de baño, señalando con la mano.

____Entra y dúchate. Ahí tienes todo lo que necesitas, y si te faltase algo, sólo tienes que llamarme y pedírmelo.

Me metí prisa para que no tuviese que esperarme demasiado, y también porque estaba ansioso por ver qué me había preparado de comida, pues no comía desde la diez de la mañana, medio bocadillo de mortadela.

Acabé y salí del baño. Miré al frente, y allí estaba ella. Se había cambiado de ropa. Ahora llevaba puesto un camisón largo transparente, sin bragas ni sostén. En su semiabierto escote, podían verse unos pechos turgentes, y en la entrepierna, una mata de vellos rizados.

Ingenuamente, le pregunté:

____Disculpe. ¿Se va a duchar usted también?

Con una amplia sonrisa, me respondió:

____Sólo me lavaré un poco. Tengo algo importante que hacer ahora -se metió en cuarto de baño y salió en menos de cinco minutos.

Lo primero que hizo fue darme un vaso con leche y vitaminas. Me lo bebí, y de pronto, me cogió de la mano y me llevó a un dormitorio lujosamente equipado, en cuyo resaltaba una pomposa cama en el centro. Mi corazón latía con fuerzas. Me empujó suavemente hacia el borde de la cama. Sus pezones se veían duros y erectos.

____Disculpe, ¿qué está haciendo usted? -le pregunté.
____No hables, no digas nada, déjate llevar -me respondió.

Estábamos excitados. Mi pene abultaba mis nuevos vaqueros. Se puso de rodillas y corrió la cremallera de la bragueta.

No llevaba calzoncillos, facilitando que directamente cogiese con la mano derecha mi pene, y sacase con la otra de la mesilla un bote de crema; se echó una poca en una mano, la juntó con la otra y las frotó para después untarla en mi glande, con movimientos sensuales. Pensé que sería algún producto farmacéutico para que el miembro viril se mantuviese erecto y duro durante 'esos momentos de... eso'. Hizo la misma operación en mis testículos. Cuando acabó, me dijo:

____Échate ahora sobre la cama.

Me eché y ella gateó sensual hasta sentarse en mis muslos. Se arrancó el camisón y lo arrojó lejos, dejando sólo para mis ojos sus pechos redondos con pezones como esculpidos.

Lentamente, con sus manos en mi pecho, se deslizó hacia abajo. En ese momento, mi corazón latía a mil. La temperatura que cubría mi miembro, combinada con la de sus pechos, que se movían sobre mi cara, era de lo mejor que había sentido nunca.

Desencajada y terriblemente excitada, empezó a moverse con velocidad, subiendo y bajando. Sus dos manos aferradas firmemente a mi torso, sus ojos buscaban los míos. La fiebre en aquella lujuriosa cama subía y subía. Gozaba de placer, con gemidos sexuales, a la vez que no paraba de subir y bajar su cuerpo.

En ese instante, mi excitación rompería el barómetro más sofisticado, así que con boca, lengua y dedo índice, empecé a devolverle a aquel cuerpo, realmente espectacular, el disfrute que yo estaba experimentando.

De pronto exclamé, pero sin alzar la voz, quizá por respeto:

____¡Ya, ya me viene...!

Con rapidez, se pegó más a mí, como para que le entrase todo el semen. Luego del orgasmo, cogió mi miembro y le hizo un perfecto limpiado con la boca. Pasaba una y otra vez su lengua por todo el contorno, parándose deliberadamente en el glande proporcionándome el segundo placer de la noche. Un limpiado tan sexual como el coito. Yo me retorcía, y ella hacia todo lo posible para que mi pene no se aflojase.

Cuando terminamos ese asalto, se puso de rodillas. Y entonces pude ver cómo se movía su garganta. Con voz, cargada de lujuria, me dijo:

____¡Qué rico, no desperdicié ni una sola gota!

Por mi cabeza pasaban cosas, pero no podía sino sonreír de felicidad por tener desnuda y a mi disposición a una mujer tremendamente hermosa, obsequiándome con una maravillosa experiencia sexual.

____Ya es tarde. Voy a prepararte una buena cena, y creo que te vendría bien quedarte esta noche aquí, y mañana hablaremos. ¿Te parece bien? -me dijo.
____¡Más que bien! Gracias por tu hospitalidad -respondí, tuteándola por primera vez, porque me parecía ridículo seguir con mi usted después de haber tenido tan alto grado de intimidad.

Comí como nunca, y dormí como nunca pero con tres paréntesis, que los ocupamos para hacer de nuevo el amor, incluso con más intensidad que la primera vez, y en cada una de ellas apretaba su vagina a mi miembro, cuando ella notaba que ya me venía. Y también charlamos con confianza puesto que nos conocíamos mejor. Le conté, con más lujo de detalles, mi luctuosa mi vida. Finalmente, el cansancio me derrotó y no me desperté en todo el resto de la noche.

Al otro día, pasadas las diez, la luz, que se colaba por unas rendijas de la ventana, hacía que abriese los ojos. Miré a un lado y otro. Yo era la única persona en aquella cama. Al desperezarme, me giré hacia un lado y vi un sobre cerrado y un papel escrito sobre la mesilla.


Buenos días, mi guapo anónimo.

Perdona mi brusquedad, pero te pido que salgas antes de las dos de mi casa. El comprador de la misma llegará a esa hora. No me busques, no preguntes por mi nombre, ni por mi paradero. Nada sobre mí.

Hace tiempo que tengo en cabeza quedarme embarazada, pero por más que lo busqué, no hallé el padre idóneo según mi parecer para mi posible descendencia.

Me muero de ganas por tener un hijo. Aunque puedo pagar tan alta tarifa in vitro, no me gusta, como tampoco los vientres de alquiler, que incluso para ello tendría que irme el extranjero, por estar prohibida esta práctica en España.

Por mi edad, 47, no me queda ya mucho tiempo para poder quedarme en cinta. Pido a Dios un embarazo tuyo, que has sido el elegido por mí.

Y si no me he quedado embarazada, es probable que pronto sepas de mí y lo intente de nuevo. Pero si lo estoy, creo que tienes todo el derecho de conocer a tu hijo, por lo que en tal caso, seré yo quien te busque a ti otra vez. Y no dudes que te encontraré donde quiera que pudieses estar.

Gracias por regalarme noche tan bonita. Creo que ya empecé a quererte, y no sólo por tan sabroso sexo, que también, sino por tu linda manera de ser y por tanto como has debido sufrir. Pienso que la vida te ha castigado con dureza, probablemente sin merecerlo.

Te deseo lo mejor. Te lo mereces. Un fuerte beso.

Ah, ahí te dejé algo de dinero. Pero no quiero que lo veas como pago de nada. Sólo que a mí me sobra y a ti te falta.



Luego de leer la nota cumplí más que a rajatabla lo que me pidió, ya que salí de la casa a las once. Abrí el sobre y, para mi gran sorpresa, adentro había la friolera suma de ¡6.000 euros!, en billetes de 200, 100 y 50.

Me puse tan nervioso, y a la vez tan contento, que no sabía qué hacer, si buscarla por tierra, mar y aire, para devolverle ese dinero, o invertirlo en algo productivo. Pero como lo primero me iba a resultar difícil, busqué y hallé una academia para cursar estudios primarios, y también me alquilé un cuarto en una humilde casa. Y ahora, a mis veinte años y mes, trabajo por las mañanas como repartidor de pizzas, y caídas las tarde acudo a la academia.

A pesar de lo mal que se portaron conmigo mis padres, lucharé por ellos, y a ver si consigo que salgan de la ruina en la que están inmersos. Sobre todo mi madre, que, en cierto modo, es una víctima más de mi padre.

Me he propuesto ser alguien en la vida, por mí, y también por si mi ángel de la guarda, mujer, cuenta conmigo. Y ojalá haya quedado embarazada, que mi hijo o hija no va a pasar nunca por lo que yo he pasado.


¿Quién dijo que la suerte no es para quien la encuentra?


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Vie Sep 15, 2017 4:37 am




A otra cosa mariposa

Los zurcidos que sostenían su corazón, terminaron por soltarse tras aquel último desengaño. Había aguantado infidelidades, mentiras, triquiñuelas, carantoñas falsas y te quieros hipócritas, simplemente porque seguía enamorada de él


Podía odiarle y repudiarle como si la vida le fuese en ello, pero esto no se contemplaba en el libro de su idiosincrasia. Aunque dado al aún profundo amor que sentía por él, se auto complacía imaginándose que, a corto o a medio plazo, podría ser posible que cambiase, que sabía que en el fondo también la quería, pero una súbita reflexión, podría decirse que acertada, le hizo saber que de ninguna de las formas estaba dispuesta de nuevo a pasar por aquella tormentosa espiral.

Salió del piso que compartían y se sumergió en la marabunta, sin saber a dónde ir. No quería ver a nadie, y tampoco tener que oír de amigas: 'te lo dije', 'no te amaba', 'tenías que haberte decidido antes'. Una vorágine de pensamientos estaba a punto de explotar en su mente de vidrio. No pudo evitar que unas lágrimas se deslizasen pos sus mejillas, ni sentir un vacío que le cortaba la respiración.

Sin saber ni cómo, se vio dentro de un Centro Comercial de la ciudad, en donde, entre otros muchos comercios, había una librería. La literatura se había convertido en compañera inseparable en las largas noches en vela, capaz de aislarla de la amargura, y llevarla a algún lugar donde la mujer aún creía en el amor. Prescindió de libros afamados y se fue a la sección de libros que la informasen de lo que necesitaba. En esa sección, habían millones de almas. Con urgencia, casi enfermiza, necesitaba saber cómo digerir la ruptura, cómo sembrar una pequeña esperanza entre la ceniza. Absorta en los títulos de lo que buscaba, percibía una cierta calma, pero no menguaba su dolor.

De repente, vio como una chica clavaba su mirada en ella. Le devolvió la mirada y la desconocida le envió una sonrisa, que por varios segundos la reconciliaba con la vida. Pero el sosiego tornó a frustración al ver que de los ojos de aquella joven mujer brotaba lascivia a la vez que hacía gestos obscenos, tocándose pechos y entrepierna, sin pudor y a escasos metros de ella. Consternada, huyó de la escena, pero, sorprendentemente, o no tanto, dado a que ella era guapa y con un buen cuerpo, fue seguida por  aquella tipa, que seguramente sería una desesperada lesbiana en busca de alguna presa.
Instintivamente visualizó la imagen de su extinto marido y los pocos pero gratos instantes con él en intimidad, pensando en que era una mujer que le gustaban los machos y que ni remotamente le atraía la idea de pensar en tener sexo con mujeres. Sentía una furia incontrolable.

En un arrebato de entereza se enfrentó a la chica, mirándola con ojos de desaprobación, mirada que sirvió para que dejase de hacer obscenidades con su cuerpo. Pero como aquella pervertida no cejaba en su empeño de seducirla, le propinó un descomunal puñetazo en plena cara, cuyo borró de un plumazo toda lascivia.

____¡Y vete antes que te rompa la cara entera! –le gritó, sin duda poseída por su condición de hembra íntegra.

Sin oponer ninguna resistencia, limpiándose la sangre en la nariz y con el cuerpo medio encorvado, la desconocida corrió avergonzada, saliendo de la librería, y ella comenzó a sentirse bien. Empero, no atinaba a poner en pie de dónde había salido semejante valentía para enfrentarse a alguien con decisión incluso con violencia, Se justificaba a sí misma porque había sido provocada de una forma tan cerda como inesperada.

Lo que realmente tenía claro era que ya no le hacía falta ningún libro del departamento de ayuda para su caso.


Decidida y convencida, se encaminó con paso firme a una agencia de viajes que había en el Centro Comercial, para así, eligiendo un punto de destino, empezar en él a escribir una nueva historia de su vida, que en ese momento acababa de empezar


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Vie Sep 15, 2017 11:42 pm





Caluroso abril sevillano


Aquella tarde de abril hacía mucho calor en Sevilla. La vi en una esquina preguntando algo a un niño, cuyo se encogió de hombros. Me acerqué a ellos, y Ella me preguntó:

____Disculpa, ¿puedes indicarme dónde queda San Gil? -mostró una cara bondadosa y una voz virginal.
____Claro, ven conmigo que me cae de paso.

Estuvimos conversando durante el trayecto. Era preciosa: melena negra al viento y rasgos muy femeninos. Una imagen tan bella como cielo lleno de estrellas. Hicimos buenas migas. Imaginando Ella que no volveríamos a vernos, sus palabras eran conciliadoras; todas se centraban en que nos amásemos los unos a los otros. Llegó la despedida, nos dimos los típicos besos en mejillas. De regreso a mi casa, pensé en Ella.

Pero el jueves de noche de esa semana volví a verla. Tenía prisa. Le pedí su móvil y le dije que la llamaría. Y la llamé. Y quedamos el viernes a las tres de la tarde. Se veía cansada. Macarena se llamaba.

Y en nuestra charla telefónica de nuevo insistía en frases conciliadoras; que apartásemos el odio y el rencor de nuestras vidas y que imperase el amor entre todos los seres humanos, que lo difundiese. Quedamos como buenos amigos. Esa misma tarde desapareció, cambió de móvil y ya no supe de ella, hasta que...                                                


...la vi de nuevo este año a las diez de la noche del jueves de Semana Santa. Iba por Resolana en dirección a San Gil. Nos miramos y sonreímos. La expresión en su cara resulta imposible de olvidar


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Vie Sep 15, 2017 11:58 pm



Reflexiones filosóficas


Comentar cosas raras es hablar de experiencias de difícil demostración. Miles de mortales son testigos de tales hechos sin explicación lógica, que escapan a todo razonamiento científico.

No hace falta ser erudito o analfabeto, crédulo o escéptico, de alta o baja extracción. ¿Dinero? ¡Qué digo! Éste no cuenta en esto.

Todos somos susceptibles de ser protagonistas en situaciones fuera de lo común, insólitas. La realidad cotidiana está de más.

Los hechos, a veces favorables y otras simplemente espeluznantes, pero siempre sorprendentes, llegan como la visita de un ladrón.

Difícilmente pueden imaginar el desánimo que se apoderó de mí cuando a través de mis viejos ojos no podían creer una inédita noticia.

Ruegos al cielo buscando el favor de la dicha. ¿Dicha? Palabra grande y complicada para ser interpretada de forma única. No quiero confundirla con sentimiento, porque la vida regala infinidad de ilusiones.

Mi reloj biológico me canta cada segundo los últimos que aún me restan, de mi existencia.

Sólo quisiera saber quién, con morbo, ensaya grotesca sonrisa, gozando de su obra, ante los fervorosos ruegos de este mortal.

Un hecho que sólo es privilegio de los sueños es ser el único ganador del premio mayor de la lotería

No presumas de conquistador, y menos aún de mujeres. Ellas son las que, o nos conquistan o se dejan conquistar por nosotros y esto, si no te sueltan sin rodeos....


avatar
achl

Mensajes : 15187
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 21 de 21. Precedente  1 ... 12 ... 19, 20, 21

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.