Se llama copla democrático

MI BLOC, QUE NO BLOG

Página 37 de 37. Precedente  1 ... 20 ... 35, 36, 37

Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Sáb Dic 22, 2018 11:20 pm





Seguro que este acaba de leer
alguno de mis escritos eróticos



MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 W9z30k
achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Vie Ene 18, 2019 10:54 pm






Burra, Ángels Martínez

La diputada podemita que retiraba las banderas de España durante el pleno del 6 de septiembre ha pasado por la pluma del columnista, Alfonso Ussía, con un texto que ha provocado un terremoto morado.

Tal y como les ha venido contando ESdiario, no se hablaba de otra cosa el pasado jueves en las redes que de la firma de la ley del referéndum ilegal en el Parlament de Cataluña. Pero entre la indignación generalizada un nombre propio se ha aupado entre los demás en los mares de Internet para lidiar incluso con el de Carles Puigdemont.
Se trata de la diputada Àngels Martínez (Podemos), cuyo vídeo retirando las banderas de España que habían colocado poco antes en sus escaños diputados del PP arrasaba entre quejas de hispano-fobia y exigencias de respeto al líder de Podemos, Pablo Iglesias, que en la SER aseguró que Martínez debería pedir perdón.

Pero este sábado vuelve a ser plena actualidad gracias a un artículo de Alfonso Ussía en La Razón. El columnista destroza a Martínez con un texto que comienza así: "En la apoteosis del caos que se había adueñado del gamberro Parlamento de Cataluña, los representantes del PP, PSC y Ciudadanos abandonaron el recinto. Los del PP desplegaron sobre sus escaños banderas de España y Señeras limpias, sin triángulos ni estrellas castristas. Entonces apareció la afanosa albóndiga. Ascendió con notorio esfuerzo por las escaleras y retiró de los escaños que no representan a su partido estalinista -Podemos-, las banderas de España. Se tomó muchas confianzas la presumible mujer. Hasta Pablo Iglesias, que ha reconocido su aversión y asco hacia la Bandera de todos, recomendó a la albóndiga de su partido que se disculpara por su acción. Pero ella rechazó la recomendación con una lección histórica: "He retirado las banderas de España porque fueron impuestas por las armas. Y he dejado las catalanas en su sitio". Es decir, que retiró la consecuencia y mantuvo el origen".

No toleramos que sea despreciada, vejada, humillada y pisoteada por nadie. Ni por un energúmeno, ni por una albóndiga inculta y reconcorosa

El columnista no esquiva las descalificaciones a la podemita a la que considera poca culta: "Pero la albóndiga es bastante burra o ha leído poco" y añade que "la asnal grosería de la presumible mujer de Podemos se puede curar con una tarde dedicada a la lectura. Simultáneamente, la agresora de iglesias católicas, Rita Maestre, la pija superpija del Ayuntamiento de Madrid, ha manifestado que la Jura de la Bandera equivale a retroceder la España rancia y retrógrada. Desear la muerte a los católicos como en 1936, es una muestra, al contrario, de modernismo y progresía".

El columnista de La Razón advierte a la diputada que sobre la bandera nacional "no toleramos que sea despreciada, vejada, humillada y pisoteada por nadie. Ni por un energúmeno, ni por una albóndiga inculta y reconrosa". Unas palabras que han enfurecido a las huestes podemitas en las redes sociales, que comienzan a arder contra el columnista.

Y concluye su artículo: "en momentos de tribulación, nuestra Bandera nos protege porque se sabe protegida por quienes juramos defenderla. Su origen es la Señera. Y a cuento viene recordar las palabras de uno de los grandes héroes de nuestra Historia, el vasco pasaitarra don Blas de Lezo Olavarrieta (..). Dijo don Blas: 'Una nación no se pierde porque unos la ataquen, sino porque quienes la aman no la defienden'. También le conviene a la albóndiga asnal leer un poco de aquella guerra, de Felipe V, del duque de Berwick, del Archiduque Carlos, y de aquel gran monárquico español que fue el abogado catalán Rafael Casanova.

Cuidadito con nuestra Bandera, burra Martínez.



MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 La-bandera-de-espanaMRF345

achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Sáb Ene 19, 2019 3:26 pm




La supuesta Unidad de España

Con guerras civiles en los años 1.833, 1.846, 1.872 y 1.936 (cuatro en un siglo), no se puede alardear de unidad. Ningún país del mundo con 4 guerras civiles en cien años esgrime su unidad como sacrosanta.

Sólo ha habido cierta unidad, pero forzada, bajo feroces dictaduras en las que han suprimido derechos y libertades y han tratado de aplastar culturas.

Lo que a algunos se les antoja como un imperio, no es tal imperio. Es sólo una amalgama de pueblos y culturas de disímiles formas de ser, de pensar y de actuar. Es una enorme riqueza que debería haber sido fomentada en lugar de combatida. Son diferentes lenguas y culturas que favorecen y enriquecen.


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 2Q==


achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 5:34 am




MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 TB0005

Ahora le tocó a mi suegra  

Soy un salido y el sexo es imprescindible en mi vida, por lo que siempre estoy pensando a quien follarme, máxime teniendo con mi esposa una relación abierta, pero nunca pensé que me follaría a mi suegra. Se llama Sol, tiene 45 años, alta, guapa, morena, de grandes tetas, ojos negros y cara exótica, y le gusta llamar la atención. Cada vez que la veo hablar con cualquier hombre, me da la sensación de que se le está insinuando. Así es ella

Un día estaba enfermo y había venido mi suegra a mi casa a echarle una mano a mi mujer (otra, que debió aprender de su mamá) y mientras mi mujer trabajaba en la calle, mi suegra se quedaba cuidándome. Estaba mi menda en cama haciéndose el dormido y la veía en bata corta sentada y con la piernas cruzadas (siempre viste sólo vestido o pantalón, nunca lleva bragas ni sujetador). De pronto, me bajé el pantalón del pijama, como si hubiera cedido el elástico con los movimientos, por lo que estaba mi polla fuera. Ella la vio y en vez de ruborizarse o subirme la sábana, me la miraba y sonreía, que yo la veía con los ojos entrecerrados. Se movía lentamente cerca de la cama, sin quitar los ojos de mi polla.

Salió de mi cuarto hacia el baño y volvió con colonia, porque me iba a dar unas friegas. A esto, yo estaba empalmado y haciéndome el dormido. Ella empezó a acariciarme con sus manos impregnadas en colonia el pecho, los abdominales, y fue bajando mientras con el brazo me rozaba la polla y me la ponía más furiosa. Sentada al borde de la cama se abrió de piernas y se separó la bata, dejando ver su peludo coño y sus tetazas que se salían de la tela de la bata. Me empezó a sobar las piernas, pero al bajar a los tobillos, sus tetas se enredaban con la bata y ella gozaba del roce.

Al poco, noté su mano sobre mi polla y mis huevos. Empezó a acariciarlos en redondo, arriba y abajo, con las dos manos, moviendo suavemente sus dedos, bajándome la piel del capullo y dejando el glande a la vista, gordo y rosa con una gota de líquido seminal en la punta. Me la estaba tocando, mientras se sobaba el coño. En la penumbra del cuarto la veía, y es que mi suegra parecía una puta profesional. Me hizo correrme sobre su mano. Después de comer, cuando volvimos a estar de nuevo solos los dos, me despertó besándome la polla, y haciendo como si nada me preguntó que si necesitaba ir al baño que no fuera solo, que la llamase. Le respondí que necesitaba ir en ese momento, me ayudó a levantarme, lo que aproveché para, haciéndome el tonto, cogerle una teta. Me puso frente al váter y, como vimos que la tenía dura, me dijo:

____Así no puedes mear, cariño, habrá que bajar esa hinchazón.

Se sentó en el váter y frente a la polla empezó a pajearme. Primero suave y luego más fuerte. Le dije que no iba a resultar, pues cuando me hallaba empalmado, su hija me follaba con la boca, mientras yo le iba diciendo que era una puta y cosas así.

Me respondió:

____Hombre, no sé si sabré chuparte la polla como mi hija y tampoco sé si es necesario que me digas puta.
____Claro que sabes chuparlas mejor que mi mujer. Se te ve que eres una buena mamona y de alguien tuvo que aprender tu hija, y sí, es necesario que te diga que eres puta, porque, aparte de ser verdad, no me excitaría y entonces no vamos a conseguir bajar la hinchazón.

Más o menos convencida de lo que dije, la cogió y se la metió en su boca. Me la chupaba con un morbo tremendo. ¡Me estaba mamando la polla mi suegra! Seguro que en su barrio la decían ‘Sol la Comepollas’. Me hizo una mamada de campeonato. Lógicamente, desde el momento en el que se la tragó empecé a decirle que era una puta, y ella sonreía porque sabía que a pesar de sus años estaba dándole gusto a un hombre mucho más joven que ella. La llamé, puta, zorra, y le dije que por esto sus hijas eran todas putas, le dije que iba a follarla por el culo y que ahora entendía por qué la abuela de mi mujer decía que mi suegra era una puta. En ese momento, caliente perdida y lamiéndomela con maestría, le solté la leche en su cara, llenándola toda de semen.

Me fui a la cama mientras, agradecida, me limpiaba la polla con la lengua, y luego se daba una ducha. Esa misma noche, mientras mi mujer dormía, me levanté y fui a su cuarto. Ya allí, me desvestí completamente, y con mi polla en la mano y le dije:

____¡Mira cómo está, te está esperando, chúpamela como tú sabes!
____¡Ay hijo, qué bruto eres!

Pero se puso en bolas a mamármela como una posesa. Al cabo de un rato le di la vuelta y me dijo:

____¿Vas a follarme?
____No, querida suegra, a una puta como tú sólo le doy por el culo y vas a ver cómo te gusta.

Según ella, ningún hombre la había follado por atrás, pero se hallaba tan caliente que accedió al imperativo de ‘mis 18 centímetros’.

No todas saben recibir por el culo, pero mi suegra sabía. Le entraba suave y luego aumentaba yo el ritmo, encima y sobándole las tetas y besándola con lengua, pajeándole el coño con dos dedos y finalmente metiéndole la escobilla del váter en el coño, a la vez que yo me follaba su ano.

Finalmente, se la saqué del culo y me corrí en su boca. Después le dije:

____Ya que le he puesto los cuernos a tu hija contigo, si no quieres que se lo diga a ella, facilítame que me folle a tus otras hijas. Y en eso estamos…

Por cierto, le dije a la hermana de mi suegra lo puta que es su hermana y con el morbo que le dio, también cayó.

Tengo enormes ganas de follarme a mi suegra mientras mi mujer mira la escena, aunque sabe de sobra que es muy puta porque de recién casados estuvieron viviendo en una comuna huppy nudista y a mi suegra se la tiraban a diario varios tíos a la vez.


Hasta que llegó un día en el que la echaron de la comuna por traspasar los límites de puta


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Veterana-relatos-1-770x430
achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 5:38 am




Don Nadie

¿Quién es Don Nadie?

El que, diligente, reparte los periódicos en las frías madrugadas, o el que, prestamente, descarga mercadería en la trastienda de algún bar.

Quizá el que, con humildad por limosnas, a la entrada de la iglesia eleva una oración a los feligreses, o sólo trata de pasar desapercibido y recoge, sigilosamente, el desechado alimento de algún contenedor.

Don Nadie ofrece estampas de María y lápices de colores a los viandantes, que ni lo miran, o flores carmesí en la puerta de algún restaurante.

Don Nadie, viste muchos rostros, pero siempre los mismos ojos tristes de súplica y una mueca anudada en la garganta.

De pronto, parado en la esquina, raro artilugio, arlequín del asfalto. Leve bamboleo, el efecto del peleón de la pasada noche hace estragos aún, pero él, afanándose en aupar su dignidad, ahueca su mano con cautela para que la dádiva sea generosa, lo poco a veces es mucho.

Allí te veré mañana, una semana, un año, hasta que la adicción al alcohol o una helada acaben con tus días. La ciudad no se lamentará ni te llorará. Alguien como tú ocupará tu esquina y tu banco-lecho en el parque.

Allá arriba, con hidalguía contestarás: ¡sí, soy yo!, cuando ángeles coreen tu nombre para comparecer ante el Divino Tribunal.


Pero aquí abajo, sólo eres Don Nadie




MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 4191190375_daf2c1e821_z
achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 5:42 am




El Cielo también llora

Lluvia, perfecta demostración de que la tristeza también azota al cielo

Absorto miraba a través de mi ventana la imparable lluvia. Se concentraban mis ojos en el aguado espectáculo. Era mi más preciada costumbre: mirar cómo caía la lluvia con esa fuerza única, que era capaz de cambiar el rumbo de millones de personas, de causar que busquen refugio en sus hogares y compartan con sus familias alrededor de un suculento fuego.

Yo, por contra de esas personas estaba solo; los diversos miembros de mi familia, ocupados en sus propios asuntos. Mi madre estaba trabajando arduamente con el único objetivo de demostrar que era capaz de vivir sin la ayuda de mi padre. Mi padre viajaba para satisfacer sus ocultos placeres, teniendo como excusa una sola palabra ‘negocio’. Mis hermanos no tenían interés en estar en sus hogares, preferían alejarse de lo que ellos llamaban ‘cárcel’ y se refugiaban en sitios que les daban paz, en ellos tenían un mejor estatus y pasaban a ser considerados ‘superiores’.

Pero sin importar lo que le pasara a mi familia, yo estaba en mi cuarto posando mi cabeza con descuido en la palma de la mano y fijando mi mirada pensativa al exterior. Si, estaba solo, acostumbrado a estarlo, y era como me gustaba estar. Me acomodaba tanto mi situación, que no tenía que dar explicaciones de mis actos a mis padres o a mis hermanos, sólo actuaba. Aunque no era mucho lo que actuaba en días de lluvia, Apreciaba tanto ese espectáculo que no hacía más que observarlo con detenida atención.


A veces pensaba que la causa de mi comportamiento era mi deseo de estar en la lluvia, recibir con alterada emoción las lágrimas del cielo, liberarme de mi propia tristeza conociendo la del cielo


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Lluvia

achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 5:56 am




MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 TB0005

El perfume especial  

El perfume puede llegar a despertar sensaciones ocultas en nosotros. Unas sensaciones que ni siquiera sabemos que existen. E incluso el perfume dice mucho de una persona: cómo es, qué le gusta, cómo viste…

A Lolo, un chico de 20 años, que estudia Anatomía y Biología, le fascina los perfumes. La semana pasada, su abuela le regaló un perfume especial, y su abuela le dijo que sólo lo usase en casos especiales. Al otro día, Lolo se roció de perfume desobedeciendo lo que la abuela le dijo, y luego salió de su casa rumbo a la parada del autobús que lo llevaría a su facultad.

Entrando en clase, Lolo se encontró con su amigo David, que le dijo:

____Lolo, hoy nos dan las notas del examen de anteayer, ¿no se te habrás olvidado, verdad?
____No, tranquilo -le respondió.

Sonó la campanilla y todos entraron al aula. Lolo se sentó en su sitio, justo enfrente de la mesa de la profesora, Pepa, que impartía clase de Biología.

____A ver chicos, he repasado todos los exámenes y debo decir que estoy impresionada con uno. Como era de esperar, Lolo ha sido el que mejor nota ha sacado.

Mientras transcurría la clase, Pepa les dijo a los demás que se acercasen a su mesa para recoger sus exámenes. Cuando llegó el turno de Lolo, Pepa reaccionó de una manera un tanto extraña. Miró a Lolo y le dijo que olía muy bien. Pepa llamó la atención de sus alumnos y dijo que era probable que no le diese tiempo a dar la clase de práctica, por lo que la dejaría para otro día, quizá el siguiente martes. Luego miro a Lolo y le preguntó:

____Lolo, ¿podrías venir conmigo a la oficina de abajo a coger el muñeco anatómico?

____Por supuesto –contestó Lolo.

Lolo y Pepa salieron de la clase y se fueron a la oficina de Biología. Pepa le cedió el paso a Lolo, entrando ella luego, y una vez dentro los dos, cerró la puerta con llave. Lolo se percató de lo que había hecho y le preguntó a Pepa que por qué había cerrado la puerta con llave.
____Ya lo verás –respondió.

Pepa se quitó la coleta, dejando suelta su negra melena, se desabrochó la camisa dejando ver sus perfectas tetas. Lolo no creía lo que estaba viendo. Su maestra estaba desnudándose ante él. Cerró los ojos y cuando volvió a abrirlos, Pepa estaba encima de él.

Lolo estaba absorto, no sabía qué era lo que estaba ocurriendo. Mientras buscaba una explicación, Pepa le iba quitando la ropa, hasta el punto de dejarlo en calzoncillos. Pepa empezó a besarle el pecho, subiendo hasta el cuello, hasta que llegó a los labios. Lolo no podía contenerse más. Todos sus compañeros fantaseaban con Pepa y él tenía ahora la oportunidad de hacer realidad esa fantasía.

Pepa era una mujer con un cuerpo espectacular. En realidad, era el objeto del deseo de toda la facultad.

Lolo tomó el relevo, le tocaba desnudar Pepa. La cogió y la sentó encima de la mesa, le quitó zapatos y pantalón, dejándola sólo en tangas. Cuanto más hacia, más se excitaba. Se acercó más a ella y comenzó a chuparle los pezones. Pepa empezó a gemir. También estaba excitada. Lolo la besó, y puso una de sus manos en uno de sus muslos; lo acariciaba hasta llegar al pubis. Le quitó el tanga, se agachó precipitadamente y comenzó a lamerle el coño a lengüetazos limpios

Pepa estaba al filo del primer orgasmo, y Lolo se alegraba de ello. Pasaron unos minutos y Pepa le dijo:

____Ahora me toca a mí.

Pepa apoyo a Lolo sobre la pared, le quitó los calzoncillos y cogió su polla. Empezó a masturbarla y cuando estaba erecta se la metió en la boca. Lolo estaba impresionado. Su maestra le estaba haciendo una mamada, A sus 20 años ninguna mujer consiguió ponerle en el estado en que se hallaba. Lolo se retiró, levantó a Pepa, la tumbó en una mesa y la abrió de piernas. Una vez hecho esto, se la metió empujando con fuerza. Tenía suerte, esa oficina estaba en el sótano, totalmente insonorizada. No había peligro de que nadie se enterase de nada.

Pepa y Lolo empapados de sudor, y ella cachonda, y cuanto más chillaba más se excitaba él. Pepa notaba que Lolo disminuía la marcha y entonces se apartó y volvió a lamérsela. Lolo iba a estallar pero a Pepa le daba igual, seguía y seguía, y fue entonces que Lolo reventó y se corrió en la boca de Pepa, que saboreaba la leche y luego se la tragaba.

Lolo se quedó como si nada y ella parecía que también. Pasado unos diez minutos empezaron a vestirse. Lolo observó que Pepa tenía una expresión picarona. Le preguntó qué a qué se debía esta maravillosa sorpresa.

Pepa le respondió:

____Tengo 35 años, te saco 15,  y no sé por qué, pero imaginaba que eras bueno follando, y no me has defraudado. Nunca nadie me ha follado tan bien como lo has hecho tú, por lo que habrá que repetir en cualquier otro momento.

Lolo se impresionó con la frase de Pepa, pero Pepa abrió la puerta de la oficina. Lolo, antes de salir le dio un beso en la mejilla. Pero, de pronto, al poco retrocedió y le dijo:

____Tengo más leche que darte. ¿Quieres que follemos de nuevo y antes o después me lames la polla otra vez? El momento que decías podría ser ahora. ¿No te parece?
____Sabía que me lo ibas a pedir. ¿Por qué crees, si no, que dije a los otros que a lo mejor no podría dar hoy la clase de prácticas?


Y dicho esto, con la velocidad de meteoro se desvistió nuevamente, llevando su boca directamente a la polla de Lolo. Y después follaron y follaron y ahora se corrió Pepa dos veces, con la promesa de ella de que repetirían y que sería el secreto de ambos


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Depositphotos_44432805-stock-photo-beautiful-young-sexy-teacher
achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 6:01 am




En mi bar de mi barrio


Se pelea el viento ligero y juguetón con las hojas de los árboles tirándolas al suelo. Son la diez de la mañana, pero podrían ser las nueve o las once, o las doce, una hora cualquiera de una mañana repetida. Dentro, tras los cristales no pasa el tiempo. No entra el sol que huye del humo de tabaco de un olor agrio a café torrefacto. Afuera, en las calles, fluye la vida disfrazada de cuerpos animados y ruidos que le siguen

En la mesa que quiere ser de cubierta de mármol junto al café frío, dos libros prestados y dormidos esperan, y una mosca cansada de que nadie le haga caso, quiere salir y topa una y otra vez contra el grueso cristal del ventanal.

Entran y salen los ocupados. Se quedan sólo los que pagaron su cuota de años y sudor al capital siempre anónimo. La vecina Mara entra, pequeña, delgada, de negro entera, arrastrando sus zapatillas rotas. Pide algo por pedir, su destino es la tragaperras que le roba, tan pronto como llega, los veinte euros del día. Su hijo drogadicto y muerto envenenado, parece que le riñe desde la pequeña foto que lleva prendida en el vestido. Sale más pobre que ayer.

Entran los tres cuerpos de cien kilos puntuales de cada día, se apoderan de las noticias de papel y engullen cafés con leche y bollos. Matrimonio y cuñada saldrán al medio día para comer de la mano del colesterol.

Mi amigo Ignacio, el de la caja de ahorros, pasa con su caminar nervioso de traje y corbata, después entrará y, como siempre, contará las aventuras de los capitales mundiales, sus estrategias, sus riesgos, sus beneficios…

Por la acera, gorriones dejan paso con descaro a los zapatos de rebajas, y una osada paloma, en vuelo rasante sortea a los viandantes. Pasan chicas, vistosas, hermosas, de todo tamaño y edad, el verano de la vida que decía Borges. Ruidos en la esquina de mi amigo el pescadero malagueño, José, que suelta las cajas vacías de un genero vendido temprano. A su hablar estrafalario en catalán lo adorna con el marcado acento de su Lepe lejano A veces, en su viaje solitario a la costa, les canta fandangos y bulerías solitarias y madrugadoras a los peces de plata. Mi vecina la Pura, pasa arrastrando muletas prestadas, está de luto, entró al taller reparador de huesos de la SS con la carga y la pena de haber enterrado a su marido el día antes.

Pocos jóvenes que se quedan en el barrio, y la Parca que se ha quedado a vivir en los descansillos oscuros de las escaleras, hace de las suyas, días sí y otros también.
Pasa el "Siete Pelos" paseando, al acecho, mirando, atento, gafas negras y su caniche abrigado haga frío o calor, su perro le da vida, tapadera y una unión de negocio seguro. Detrás de la barra, Serafín, antiguo churrero, y aficionado al dominó, seca los vasos desde la altura de su nariz aguileña.

El aire huele a mañana pasada por humedad, y a orines de váter cercano. Entra el "Viruela" con su negocio con ruedas, veterano estraperlista de la Andorra tabaquera y Pirenaica, tuvo que dimitir cuando la UE nos llamó a inscribirnos en el club del Euro. Cada día lleva géneros diferentes, y ofrece sin insistir, y sin casi hablar.

Se habla poco allí, las miradas se entienden y los pesares también, las alegrías se dejan para el sábado noche, cuando el alcohol de garrafón nos hará más felices


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 1542209848_921193_1542210267_noticia_normal


achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 6:12 am





Julia


Seis de la mañana. La luz del dia comenzaba a darle forma a las fantasmagóricas sombras de la noche, pesadas, pegajosas, sombrías, donde el alcohol apaga el pensamiento y enciende las risas falsas en una fiesta efímera y solitaria

Sin querer, extiende su brazo, y la punta de sus dedos roza levemente la aterciopelada piel que cubre un pecho femenino. Se sobresalta. Trémulo observa esa cara tan bella como desconocida. El temor de despertarla lo sorprende fervorosamente. Su mente busca en los recuerdos, pero no logra saber su nombre, ni cómo llegó a su cama.

Se levanta cautelosamente y prepara el desayuno. Su pareja ocasional despierta y tan sorprendida como él pregunta: ‘¿dónde estoy?’.

Alfredo sin contestar le alcanza un café y le dice: ‘bajemos, tengo el coche abajo, te llevo a tu casa’.

Una hora hablaron de cosas banales. Alfredo no sabía cómo preguntarle donde vivía. El temor de sentirse sorprendido en un imperdonable olvido, retrasa la pregunta. Una mujer, desconocida para él, y sin siquiera saber cómo llego a su pequeño apartamento. Los ojos juguetones de Julia lo sacan del apuro, como si adivinara su confusión.

____No, Alfredo, te has equivocado de calle. Vivo en la calle Concepción, número 34.

El viaje de vuelta fue rápido y sin sobresaltos, en pocos minutos se hallaba nuevamente en el salón de su apartamento.

Sonreía, pero poco a poco se fue transformando en una mueca. A cada minuto el dolor del pecho le subía a la cabeza hasta volverlo medio loco. Sentado, con los codos apoyados en la mesa y la cabeza suspendida entre sus manos, parecía una película que una falla dejó paralizada. El único movimiento visible, eran las sombras de la noche que bajaban sobre su pensamiento y los muebles volvían a tomar esa forma imprecisa, vaga a cada minuto. Todo se obscurecía, todo se volvía sombras, noche, soledad, dolor, pena, olvido...

Pesadas lágrimas acompañaban el dolor. Por su mente pasaban todas las preguntas. ‘¿Cuántas mujeres pasaron por mis manos?’. La cuenta no le daba menos de 100, y sin embargo un hondo dolor de soledad y tristeza se apoderaba de su vida. ‘¿Qué me pasa?’ se preguntaba. ‘¿Qué me falta?’ Empero todas estas preguntas y muchas otras más, no podían acallar el grito que se convertía en dolor a cada momento. ‘¿Qué tiene la mujer que aún no he podido conocer?’ ‘¿Por qué no he podido retener en la efímera posesión de un cuerpo la sublime sensación de plenitud?’ ‘¿Qué se oculta del otro lado de un orgasmo?’ ‘¿Por qué este vacío hondo como abismo sin fin, que va despojando mi alegría y mi razón?’.

Estas preguntas lo torturaban. Sabía que hasta ahora había usado para su propio halago a cuantas amigas cruzaron su camino, pero dolorosamente comprendía que fue usado. Miserablemente usado, como a semental que luego de cumplir con su objetivo se desecha o se convierte en un buey de carga, inútil, despreciado, inservible, destinado al matadero, terminando sus días solo y olvidado.

Sabia que algo debía tener la mujer, algo que él no conocía.

Amanecía en la soledad de su ahora certeza de error. Cogía una muda de ropa y partía sin rumbo fijo hacia lo más lejos que podía de su dolor y de sí mismo. Iba cruzando por su recuerdo una serie interminable de rostros femeninos, algunos sonrientes, otros tristes, bocas que preguntan, otras  simplemente lloran, todos lejanos, ausentes, irremediablemente ajenos.

En una playa del sur recrea su ruin soledad de desamparo, dolor y sombra bajo un sol tibio que calienta su sangre, a pesar de sí mismo.

Ensimismado en sus pensamientos, no advierte la presencia de Julia, que hacía un rato que lo miraba en silencio a prudencial distancia.

Julia, mujer joven, hija de la tierra, de sonrisa franca, aire poco refinado, pero enteramente auténtico, baja a la playa a tomar un descanso en la tarea que le impone sus obligaciones. Siente Alfredo miradas pesadas a su espalda, y violentamente se vuelve.

El impacto lo paraliza, el mar desaparece, la playa se diluye, inexplicable fiebre sube a su corazón, y un incontenible llanto salado, como ola, baja por sus mejillas abriendo surcos de fuego en su rostro. Todo se olvida. De pronto vuelve a ser un niño indefenso ante la incomprensible realidad que lo rodea. Queda paralizado y resignado. Vuelve sus ojos al mar, como perdonándose tanto atrevimiento.

Alfredo regresa al pueblo, alquila un modesto catre para dormir, pero una inquietud lo desvela, no puede apartar sus ojos de Julia. La recuerda. La recorre con su afiebrada imaginación una y otra vez la ve a su lado, pero la dura realidad lo trae a la certeza de que no la volverá a ver. Recorre sus pasos por la misma playa donde estuvo, con la secreta esperanza de verla. Se reprocha no haber intentarlo abordarla, se atormenta por una pérdida, que tanto le duele, sin haberla tenido. Va cayendo la tarde y sus pasos lo llevan a la estación a coger el bus que lo aleje definitivamente de la única persona que amó, aun sin saberlo.

Julia vuelve a su trabajo. Durante esa noche cree oír los pasos de Alfredo, que no conoce, sueña con la dulzura de unas caricias, que nunca tuvo, suspira su cobardía de no haber hecho nada por conocer a ese joven que turbó su serena vida. ¡Tanta fantasía! Sabe Julia que irremediablemente había perdido para siempre la única oportunidad que le daba la vida para conocer el amor.

Se embota trabajando para no pensar, y al caer la tarde, ya su vida vuelve lentamente a la acostumbrada monotonía diaria. Recuerda con tristeza y pesadumbre que aceptó reemplazar a una amiga para que pudiera acudir a la cita con su novio. Vender pasajes no era precisamente de su agrado. Entra a la nimia cabina con desgano, pone el cartel de ‘abierto’ y mientras va subiendo la cortina, viendo va despacio el cuerpo de un hombre, que, parado espera el primero en la cola. Julia, sin saber por qué, se turba a medida que la tela sube y va dejando al descubierto la inconfundible cara de Alfredo, que la mira sorprendido. Se miran durante un eterno minuto, y finalmente Julia se escucha preguntando: ¿qué quieres?, con sorpresiva frialdad. Alfredo titubeando dice, no... nada... Esperaré hasta que termines tu turno...

Alfredo estaba turbado, su anterior seguridad cae al suelo, desarmando completamente la iniciativa.

Caminan por las calles vacías y hablan de todo, ríen sin motivo, al pasar por el frente de un jardín, Alfredo corta una rosa y se la da a Julia. Ella la coge, se sonroja, y siguen en silencio hacia la casa.

Era noche cerrada cuando llegan a la puerta de la casa. Julia, por cortesía, lo invita a entrar, le dice que es tarde para volver a la pensión, y le ofrece un sofá en el comedor para pasar la noche. Alfredo acepta.

Julia va a su cuarto y se acuesta dejando la puerta abierta. Alfredo se deja caer en el sofá, en el cuarto contiguo, pero no apaga el pequeño velador. Su mente recorre mil veces la distancia que lo separa de la cama de Julia, pero algo extraño lo encadena en su lugar, sin dejarlo levantar.

Su pensamiento es calenturiento. Sabe que tiene todas las posibilidades de hacerla suya esa noche, pero con un tremendo esfuerzo resiste esa tentación, porque el temor de tenerla una noche y luego perderla para siempre, le hace temblar de miedo.


Llega por fin la mañana. Alfredo se queda ese dia y el otro y el otro en la casa de Julia. Había visto lo que tanto buscaba, y desde ahora debía con el tiempo descubrir el profundo sentir del corazón de su Julia, latiendo como mujer


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Afd37d08fbab9bab79934ec406efa238--life-s-beautiful-pictures


achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Ene 31, 2019 6:36 am




MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Dos+rombos+(1)


La alumna y el profesor  


De camino al restaurante, el grupo hizo dos paradas en las cafeterías intermedias. Extraña era la mezcla entre la euforia por el final del curso y la incertidumbre al celebrar este acto de despedida el viernes anterior a la evaluación final. Pero toda disculpa era buena para divertirse y descargar la tensión de los últimos días, plagados de exámenes


Nuria reía con las cosas ocurrentes, caóticas, que aquella primera dosis de alcohol causaba en sus compañeros. A ella misma  parecían despertársele reflexiones más lúcidas que de ordinario, como si estuviese atando cabos. En el momento en el que llegaban al sitio de la cena, mentalmente estaba dándole la razón a Martín.

Les había dicho varias veces durante el curso que en mayo iban a bailar. Se refería al jaleo que les esperaba con los exámenes, naturalmente, pero entonces se añadía un significado más literal pues en el local contaba con una pequeña pista de baile.

Aunque procuraba no formularla de forma clara, la pregunta estaba en su mente esperando su momento ‘¿vendrá?’ No quería notar que lo buscaba cuando miró alrededor, ya en el salón. No quería admitir que apenas le producía tristeza pensar que a partir de ese día perdería de vista a amigos, pero le era triste no seguir viendo cada día al que sin duda era su amigo y profesor. Ni siquiera quería notar que no lo veía sólo como profesor.

No lo vio. Pensó que era lógico; no era aficionado a fiestas y celebraciones superfluas. Apenas se había dejado ver minutos en el Salón de Actos. Pero entonces oyó su voz. Se contuvo para no mirar atrás, lo vio pasar camino de su mesa, con otros profesores.

Él le sonrió. Sorprendente que esa cara de seriedad y timidez, de ausencia incluso, era capaz de deslumbrar con lo que uno llamaba ‘sonrisa fugaz’, el gesto que no duraba un segundo, pero bastaba para alegrarle el día.

Aún no se había sentado nadie, pero el grupo que acababa de entrar se dirigía a la mesa con tanta determinación que no ofrecía dudas. Nuria tiró sutilmente de Lucía, que venía hablando con Dani, y avanzó detrás de los profesores. ‘Quizá parezca un poco descarada, pensaba, pero no hay más que una oportunidad’, así que tomó posiciones, y en cuanto Martín cogió silla, ella se sentó a su derecha como si fuese lo habitual. Se permitió aún hacer gestos a sus amigas para indicarles que rodeasen la mesa.

Miró entonces a la izquierda y vio a la profesora de francés al otro lado de Martín. ‘Demasiado habladora, pensó; lo va a acaparar’. Pero se le iluminó la cara cuando vio a Alba enfrente de su profesor. Con Alba allí, el centro de la charla se inclinaría definitivamente hacia su lado, no tenía dudas.

Martín no se sentía cómodo. Hacía años que no acudía a una despedida, pero algo lo había empujado después de tanto tiempo.

Sabía perfectamente bien que su carácter serio y de pocas palabras no facilitaba su relación con nadie, pero también sabía que al final de curso siempre se había ganado el aprecio de la mayoría de su alumnado. Tenía la paciencia suficiente para tratarlos con respeto, aún en los momentos en que ellos no mostraban una actitud correcta, y aunque con los pequeños no siempre funcionaba, los del último curso acababan tratándolo como uno más de ellos. El escalón profesor-alumno desaparecía sin hacer ruido, a pesar de que ahora la distancia en años era grande.

Este curso había sido especial. Desde el primer día, el buen ambiente en la clase le sorprendió. Los catorce alumnos y alumnas que habían escogido su asignatura seguían las explicaciones y las propuestas con una atención propia de una generación anterior, cuando había impartido sus primeras clases. Los resultados eran excelentes y su relación, aun estrictamente académica siendo, estrecha.

No se habría perdonado ignorar aquella invitación. Además, como si lo hubieran estado esperando, sus mejores alumnas se habían sentado con él. Se sintió algo inseguro, porque estaba claro que no procedía pasarse la cena hablando de cosas de clase, y tampoco de su vida personal. En todo caso, lo mejor mostrarse interesado en los planes que las jóvenes estarían haciendo para su futuro. Decididamente era el tema más acertado.

Allí estaba Nuria, a su lado. Se percató de que si le hubiesen dado a elegir entre todos los presentes con quién le gustaría sentarse, sería con ella. ‘Un pensamiento poco impropio’, pensó. ¿Pero cómo ignorarlo? Era un sueño de mujer, tan inalcanzable como lo habían sido otras mujeres cuando él era más joven, pero ahora por el motivo inverso. Y allí estaba él, sonriente, anunciando lo agradable que sin duda iba a ser su compañía, a la vez que la opción izquierda –hablar con su colega de francés- carecía de interés.
La cena transcurría tan bien como cabría esperar, o aún mejor. Martín se había prodigado en sonrisas, y en ningún instante se desprendió ‘del lado derecho’, concediendo al lado de los maestros opiniones y comentarios puntuales, suficientes para no parecer descortés.

Mostraba su natural capacidad para decir siempre lo oportuno, tanto en los momentos en que se trataban cosas serias, como para acompañar las ocurrencias más absurdas. Ella aprovechaba consciente los momentos en que no había más remedio que sucumbir a las risas, casi siempre cuando la apostilla de Martín multiplicaba la comicidad que dejaba caer alguno de sus alumnos. Se permitió varios contactos con las dos manos, e incluso, atrevida, se agarró dos veces a sus hombros.

Él se dejó hacer como uno más y también le habló al oído alguna vez, con la mano en su hombro. Cuando la charla era menos interesante, Nuria se fijaba en él; su edad impedía una real atracción física, aunque, sin duda, era aún agraciado, y entonces no quería sino estar con él, y si hubiese ocasión, bailar también. Una intervención de Pedro fue providencial:

____A ver si poner ya música, que hay que bajar de calorías.
____¿Y vas a hacer el mono tú sólo, o sabes bailar como la gente normal? —preguntó Alba.
____¿Yo? Por supuesto que sé. Y bailaré con vosotras porque no queda otro remedio. Y eso si os portáis bien.
____¡Sí, hombre, si! Tendrás que pedirlo por favor, y ya veremos si alguna tiene bastante estómago.
____Nada de favor. Son las normas del instituto. Tengo derecho a un baile con cada una de mis compañeras. Si no, que te lo diga nuestro profe. ¿Eh, Martín? Pon un poco de orden, aún estás a tiempo de suspenderlas.
____Lo estoy, tienes razón. Y a ti también, que lo sepas.
____Pero yo me porto bien. Además, estoy de tu parte. El profe también tiene derecho a un baile con cada alumna —proclamó en alto.
____Eso será si quiere —terció Nuria mirando a Martín, como poniéndolo a prueba.
____Quiero, no lo dudes —dijo él, entre incómodo y animado.
____Porque no te queda de otra, lo que yo decía, no hay dónde escoger —volvió Pedro mientras Alba y Carmen lo castigaban con codazos.
___Sinceramente Pedro. No sé si te das cuenta del nivel femenino que hay en nuestra clase, es alto. Mires a donde mires siempre se alegra la vista.
____¡Así se habla, profe! —exclamó Lucía aplaudiendo, mientras todas sus amigas la secundaban.
Comenzó la música y Alba Abad se levantó:

____Yo soy la primera, ¿no? Es inevitable.

Se lo decía a Martín, refiriéndose a lo que había dicho en clase. El apellido Abad, aunque pío siendo, está condenado. Se le condena a ser siempre el primero que sale a la palestra, es la ley del alfabeto.

El inicio de la segunda canción, con la pista de baile a rebosar, coincidió con el cruce de miradas entre Nuria y Martín. Parecía tan inevitable como lo anterior, y sin tiempo para pensarlo se vieron bailando juntos, un poco menos juntos de lo que hubiesen deseado.

____Me sorprendió tu evaluación sobre ‘el nivel femenino’. Es la primera vez que te escucho algo así.
____Sólo es un comentario galante, y además cierto. Espero que no haya resultado inapropiado.
____¿Inapropiado? No estamos en clase, profe.
____No. Pero seguimos siendo maestros y alumnos. Vosotros podéis decir cualquier cosa fuera de tono, pero yo no. Se podría interpretar mal.
____¿Por eso eres tan cuidadoso siempre?
____Por eso y porque es lo correcto, en el trabajo hay que ser escrupuloso
____Pero entonces debajo del profesor hay una persona de verdad.
____Claro que la hay, por dentro somos gente normal.
____Me alegra saberlo, y ver que sabes decir… ¿cómo lo has llamado? Ah, galante.
____Lo cortés no quita lo valiente. ¿Estás segura que gustarme o caerme bien no influye en mi trato ni por supuesto en las notas?
____Lo estoy yo y cualquiera de los demás.
____Cierto. Pero en el supuesto de que contase algo, tendrías un diez.
____Jo —dijo Nuria, mientras la canción acababa. En lugar de soltarse, se separaron un poco más, para seguir hablando:
____Qué diferentes somos. Tú diciéndome sutilezas, y a mí me viene a la mente una imagen más bruta, quela habré visto en una peli, cuando uno le dice algo picante a una y a ella se abre de piernas.

Él quedó parado, y ella no sabía si por pudor o por estar conteniendo la risa. En ese momento empezaba otra canción, así que volvió a cogerlo y a dar vueltas de nuevo.

____Yo soy un poco bruta, ¿verdad?
____¿Por qué? ¿Crees que a mí no se me ocurren ese tipo de cosas, o que no soy capaz de decirlas?
____Me seguirías sorprendiendo, la verdad. Nunca dices una palabra de más. Y tampoco creo que tengas pensamientos tan lascivos.
____Te equivocas. Lo que pasa es que hay quien los dice y hay quien no.
____Ah, pues te toca.
____Porque tú me lo pides. No soy ciego, cuando llego a la clase tampoco puedo evitar darme cuenta de lo atractivas que sois.
____¡Vaya, qué me cuentas!
____Ahora se llevan mucho esas mallas negras, completamente ajustadas. Tú misma alguna vez…
____¡Huy, huy! Me está entrando miedo de todo lo sucio que pasa por esa cabeza cuando me miras el culo. ¿Y eso es todo?
____No.
____¿Qué más?
____Un día me cogió algo desprevenido; cuando entré, tú estabas echada hacia adelante explicándole algo a un compañero, y con esas mallas tan… En ese momento pensé: ‘y después quiero que los chavales atiendan lo que les digo; ellos, que se encuentran en plena efervescencia hormonal, y viendo estas cosas’. Pero el estímulo visual es inevitable y te aseguro que sigue funcionando a los 50. Cuando llegó el recreo no pude aguantar, me fui al aseo de caballeros a aliviarme. No hubiera podido dar las otras dos clases que me quedaban.

Durante algunos compases no hablaron. Nuria admitía el impacto que le había causado imaginar a su profesor masturbándose pensando en ella, mientras él se arrepentía de haberlo dicho.

____¿Ha sido lo bastante sucio?
____Bueno, no está mal —hubo otra pausa–. Tan cerca y tan lejos…
____La vida es así. Por eso es un tópico. También lo es este otro: ‘lo siento, pero lo nuestro es imposible’.
____No sólo eso, además difícil que suceda. Es una lástima —dijo ella con un deliberado roce de mejillas–. Por eso siempre quise ser mayor.
____Y eres más madura que lo que parece. Pero alégrate de tu edad y de estar bien. Con 30 menos estaría tanteando mis posibilidades contigo.
____¿Tanteando? Con 30 años menos estaríamos echando un polvo.
____Me alegra saberlo. Pero esta es la realidad, tú los echarás con algún afortunado, y yo seguiré por mi lado…
____¿Tu vida sexual es buena?
____Más o menos bien. Ayuda el ser soltero.
____Pues a ver si tengo yo la misma suerte.
____¿Y por qué no? Tienes todas las cartas. Cuentas con la ventaja de que vas a tener dónde escoger. Preocúpate de elegir bien.
____Si, pero van a tener que competir contigo en unas cuantas cosas.
____Entonces no serás muy exigente.
Sonaba la última frase, el tiempo finalizaba. Nadie parecía estar pendiente de ellos. Nuria apartó un poco la cabeza para mirarlo a los ojos.

____Sólo me queda averiguar dos cosas: a qué sabes y cómo besas —beso breve pero profundo, apenas cuatro segundos. Suficiente–. ¡Qué cabrón eres! —exclamó Nuria cuando se separaron e iban hacia la mesa–. ¿Sabías que sabes muy bien y que besas de punta madre?


Él bailó con las demás, y después seguía en la mesa hablando con todos ellos de cosas triviales. Pero, más tarde, se excusó para no continuar la fiesta de discoteca en discoteca. Nuria no volvió a verlo. Hasta que un día, de pasados 5 años coincidieron casualmente y al mirarse directamente a los ojos se percataron que había atracción física y sentimental mutua, aun la diferencia de edades (52 años él, 25 años ella). Conversaron, cenaron y se acostaron juntos, y resulta que finalmente se enamoraron, pasando ambos del tema edad, de los prejuicios sociales, de las habladurías de los malsines y de esa pejiguera de las buenas formas


MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 450_1000


achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Jue Feb 21, 2019 7:47 pm



D U D A S

>>Dudo de que exista el amor.

>>Dudo de que exista la felicidad.

>>Dudo de alguien que me dijo que me quiere.

>>Dudo de la gente con respuestas rápidas.

>>Dudo de la amistad de alguien que me ha traicionado.

>>Dudo de la gente que dice que busca la verdad.

>>Dudo de que la duda sea el principio de la sabiduría.

>>Dudo de que un mar de dudas sea la peor de las mareas que mora en nuestro interior.

>>Dudo de que las dudas sean peores que el odio y el rencor.







achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  achl el Sáb Abr 27, 2019 4:42 pm



La supuesta unidad de España[color=#ff6633]
/color]

Con guerras civiles en los años 1833, 1846, 1872 y 1936 (cuatro en un siglo), no se puede alardear de unidad. Ningún país del mundo con custro guerras civiles en cien años esgrime su unidad como sacrosanta.

Sólo ha habido cierta unidad, pero forzada bajo feroces dictaduras en las que han suprimido derechos y libertades y han tratado de aplastar culturas.

Lo que a algunos se les antoja como un imperio, no es tal imperio. Es sólo una amalgama de pueblos y culturas de diferentes formas de ser, de pensar y de actuar. Es una enorme riqueza que debería haber sido fomentada en lugar de combatida. Son diferentes lenguas y culturas que favorecen y enriquecen.
achl
achl

Mensajes : 17698
Fecha de inscripción : 06/05/2012

Volver arriba Ir abajo

MI BLOC, QUE NO BLOG - Página 37 Empty Re: MI BLOC, QUE NO BLOG

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 37 de 37. Precedente  1 ... 20 ... 35, 36, 37

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.